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El buen liderazgo

Con motivo del Día Mundial del Jefe, en Timpulsa nos ha parecido interesante hacer una pequeña reflexión sobre qué significa a día de hoy ser un buen líder. Porque te adelanto que ser jefe, no te convierte en un líder.

Vamos a ser sinceros, ser un buen líder no es fácil. Y mucho menos aprender a serlo. Lo que sí está claro es que hay personas que han nacido con el don y la facilidad de que las personas les sigan y, además, de cambiar sus vidas. Pero aprender a serlo puede resultar un trabajo muy duro.

Hay muchos factores y aptitudes que se deben unir para dar forma a aquella persona que va a ser el que lleve “la voz cantante” de un equipo. Hacerse escuchar, respetar y dirigir no son, necesariamente, las características que debe tener un líder. Ayudan, desde luego, para ser un buen jefe.

¿Qué es el liderazgo?

Según Wikipedia, “el liderazgo es el conjunto de habilidades gerenciales o directivas que un individuo tiene para influir en la forma de ser o actuar de las personas o de un grupo de trabajo determinado, haciendo que este equipo trabaje con entusiasmo hacia el logro de sus ideas y objetivos.”

Analicemos esta afirmación; “hacer que el equipo trabaje con entusiasmo hacia el logro de sus ideas y objetivos”. ¿Cuántos de los que estáis leyendo este post tenéis un jefe que os anima y os alienta a cumplir los objetivos (ya sean de equipo o personales)? La triste realidad es que muy pocos tenemos la suerte de contar con alguien en nuestro equipo al que llamar líder/jefe y que esté siempre al pie del cañón.

Hay multitud de tipos de liderazgo, pero hoy nos vamos a centrar en la única forma de llevar a cabo este rol con éxito y cumpliendo estrictamente con la definición de liderazgo.

Liderazgo positivo

Este es el tipo de liderazgo que de verdad aporta en una empresa. Un jefe con capacidad de transmitir buena energía y empoderamiento a un equipo de trabajo, es un líder.

Un jefe que logra ver los puntos fuertes de su equipo y que trabaja en provecho propio y de sus subalternos, ejecuta un liderazgo positivo.

“Estudios de la Universidad de Colorado han encontrado que, cuando las personas están felices en su trabajo, se reduce la rotación del personal y se enferman menos, y que, cuando lo hacen, ser recuperan más rápido, lo que reduce el ausentismo”. Forbes.com

Si te gustaría ser un líder positivo, debes encontrar la manera de vencer contratiempos y de llegar a los objetivos marcados sin hacer mella en tu equipo de trabajo. Los obstáculos deben fortalecer a la empresa, no al contrario.

¿Te gustaría saber si tu jefe o incluso tú mismo, sois líderes positivos? A continuación, te voy a enumerar un ejemplo de buenas prácticas que pueden darte alguna pista, según La Economipedia:

Hay que ser consciente de que en los tiempos que vivimos es muy difícil llevar a cabo todas estas acciones al 100%. Lo que sí es posible es hacer todo lo que esté en nuestra mano para llevarlas a cabo, como líder y como máximo responsable de la consecución de los objetivos de tu equipo de trabajo.

Nadie dijo que ser un buen jefe fuera fácil. Pero una buena práctica, es cuestionarte al final del día qué has hecho hoy para estar más cerca de ser un líder con todas sus letras.

Liderazgo negativo

No me gustaría extenderme mucho en este aspecto ya que, por desgracia, todos sabemos cómo es un mal jefe. Sí, en esta ocasión no se puede aplicar la palabra líder, ya que esta lleva implícito el liderazgo positivo.

A las organizaciones suele “gustarles” este tipo de “liderazgo” porque cumple objetivos y llena las arcas de la empresa. Pero a la larga, es un gasto considerable. Alguien que abusa laboralmente de sus empleados, que los exprime y que pasa constantemente por encima de ellos, lo único que va a obtener son bajas eternas, rotaciones de personal infinita, con las formaciones correspondientes, y malas opiniones, tanto de sus empleados como de los clientes.

¿Te acuerdas de aquella vez que algún empleado no te ha tratado cortésmente? Pues hay una alta probabilidad de que su jefe no ayudara a modificar su actitud.

La única razón por la que este tipo de “liderazgo” sigue perdurando en el tiempo, es el dinero rápido. Suele darse principalmente en grandes corporaciones en las que se les olvida que hay personas antes que los objetivos empresariales.

“Sé innovador y visionario, detecta oportunidades de mejora, crea un ambiente que estimule la creatividad y, sobre todo, confía en ti mismo y tu equipo te seguirá”. Michael Page

Para terminar

Seguramente ya hayas caído en la cuenta de que las características para ser un buen líder son básicamente las que cualquier trabajador debería tener presente en su día a día, e incluso más allá del trabajo. Ser una persona que piensa en el bien común, en la mejora del equipo y de cómo llegar a nuestros objetivos fomentando el entusiasmo y el compañerismo, debería ser requisito fundamental de cualquier trabajador.

Para ser un buen líder, antes debes ser un buen compañero.

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