Transformación digital

Abogados, la dicotomía entre la era analógica y digital

By 9 mayo, 2017 No Comments

Ab utraque parte – “De una parte y de la otra”. Esta es una de las múltiples frases en latín que escuchan a diario los abogados que ejercen su profesión. Estas personas resultan imprescindibles en algún momento de nuestra vida, si es que necesitáramos de sus servicios. Desde tiempos inmemoriales, concretamente en el año 495 A.C., Pericles, es considerado según los historiadores como el primer abogado de la historia. Este dato da cuenta de la antigüedad de estos profesionales de las leyes y que, hoy en día, siguen en perfecto estado de salud. Sin duda, permanecerá en el tiempo, porque la justicia es universal y eterna, al menos en los países civilizados.

Existen multitud de servicios que ofrecen los abogados, para todos los gustos o, mejor dicho, para todos los posibles inconvenientes judiciales existentes. Hablamos de abogados laboralistas, mercantiles, criminalistas, etc.

En el primer caso, estos abogados nos defienden en el caso de tener algún tipo de contingencia o litigio con una empresa, bien sea un despido o frente a la Seguridad Social o Mutua por algún tema relacionado con nuestra salud. Estos también son conocidos como abogados especialistas en temas sociales. No solo desde el punto de vista del trabajador, sino que también defienden a las empresas y/o administraciones públicas que pueden tener algún tipo de disputa laboral y necesitan asesoramiento para defenderse ante estas situaciones.

Los abogados mercantiles pueden ser de utilidad si necesitamos acudir a algún juicio para situaciones como son: contratos civiles y mercantiles, procedimientos de situaciones contractuales, acciones de responsabilidad de los administradores sociales, derecho de sucesiones, etc. Aparte de asesoramiento y dudas que puedan surgir en estos temas, por supuesto también pueden personarse como acusación o defensa, llegado el caso que tengamos que acudir a algún procedimiento judicial relacionado con uno o más aspectos de este tipo.

Por último, los criminalistas, son un tipo de abogados especializados en procedimientos penales e incriminatorios, bien sea por delitos menores y mayores contra la sociedad. Quizá estos abogados sean los más conocidos por los ciudadanos, pero también son los que más animadversión puede crear debido a que hacen defensa de todo tipo de delitos, incluidos los de sangre, pero hay que decir que también son de utilidad si nos acusan ilegítimamente y somos conscientes de nuestra inocencia.

Tal y como hablábamos en nuestros post anteriores, el mundo de la abogacía también se ha visto inmerso en los cambios de la era digital, tanto para ellos mismos, como para los usuarios. Al igual que en hoteles, bares, restaurantes, etc., la reputación online es un activo importante y un bien intangible que hace que los defendidos y acusantes se decanten por uno u otro abogado.

Los profesionales del Derecho eran conocidos por experiencias pasadas. El prestigio se medía por número de juicios ganados, pleitos, recursos y todo lo que conlleva. Este prestigio hacía que los usuarios se lo comentasen a sus conocidos y estos acudieran a ellos. Hoy en día, esta reputación offline sigue funcionando en un sector en el que dependiendo del tamaño de la ciudad, muchos son conocidos y gozan de esta reputación que se puede trasladar en un mayor precio de sus honorarios.

Estos honorarios pueden ser fijos o por objetivos. Los fijos son un precio cerrado que cobra el abogado por llevar el procedimiento judicial, gane o pierda el usuario. Desde que la crisis económica azotó a nuestro país, se han multiplicado los juicios y los abogados han visto crecer su negocio de manera importante. Existe la llamada tarifa por objetivos. La merma en los ingresos de los ciudadanos han hecho que se adapten a las necesidades de los mismos y, algunos abogados, ofrecen una parte fija que suele ser una cantidad para iniciar el procedimiento y un pago importante que se abonará solo en el caso de ganar el juicio. Esta, suele variar dependiendo de las tablas que fija el Colegio de Abogados, más un porcentaje que suele rondar el 10% más el IVA correspondiente. Sin duda, una opción más que interesante.

El único pero es que el abogado que opta por esta forma de cobrar sus honorarios es que previamente estudia el caso y si lo ve viable, se lo hace saber al usuario. Este tipo de pagos se suelen dar, sobre todo, en juicios sociales, mercantiles.

El posicionamiento online ha sido el gran revulsivo junto a la forma de tarificar de los abogados. Ahora el despacho físico se ha cambiado por el despacho virtual con su correspondiente consulta y la forma de aparecer en Google. Una lucha encarnizada por copar los primeros resultados y tratar de llevarse al usuario como cliente.

Modelos de referencia:

J & A Garrigues

Cuatrecasas Goncalves

Uría Menéndez

Landwell-pricewaterhousecoopers Tax & Legal Services

Ejemplos de innovación:

Uría Menéndez es un ejemplo de innovación ya que fue el primero de los grandes despachos en nuestro país de poseer su propia aplicación para dispositivos móviles Android e iOS.

Ecix Group tiene como producto estrella, la creación de su propio algoritmo de prevención de riesgos legales y sus herramientas informáticas ePrivacy, las cuales, generan un informe de auditoría de LOPD después contestar un sencillo cuestionario.

Legal IN ha sido otro gran ejemplo de innovación en el mundo de la abogacía. Adopto el formato web-shop, es decir, compra segura y segmentada por fases. Asimismo, ha sido uno de los primeros despachos virtuales que se ofertaron en España.

Por último, PricewaterhouseCoopers (PwC), va un paso más allá y organiza sesiones de coaching para mejorar la gestión y las técnicas de venta de sus socios.

Si tienes un despacho de abogados y necesitas que hagamos un análisis de tu empresa, desde Timpulsa te animamos a ponerte en contacto con nosotros y te indicaremos cómo transformar tu bufete para que consigas los mejores resultados.

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