Lanzadera del experto

El ABC para convertir errores en oportunidades

By 28 septiembre, 2015 No Comments

¿Quién no comete errores? Lo importante es saber cómo solucionarlos.

Todos sentimos algo de pelusilla cuando vemos que nuestro amigo de la infancia, nuestro cuñado o vecino es una persona exitosa. No hablamos de la enviada mala, sino de ese tipo de sentimiento en el que te preguntas en qué has fallado tú. Está claro, que hay cientos de factores que influyen. Pero poniéndonos en igualdad de condiciones, dos personas con las misma posibilidades y capacidades, el éxito en gran medida viene cuando sabemos reaccionar frente a los errores.

Sí, en Timpulsa pensamos que no hay aciertos, sin pruebas, sin riesgos… Y esto implica en muchas ocasiones errar por el camino. Si tienes tu propia empresa, sobran las palabras. Son muchas las veces que has fallado y deberías tener claro que aún queda alguna más.

Por ello, no te preocupes incluye los errores en tu hoja de ruta, porque no pasa nada por equivocarse. Y esto, no se trata de ‘mal de muchos consuelo de tontos’ sino de saber que en la vida personal y profesional hay momentos buenos y otros algo peores, pero lo que realmente importa es cómo los afrontes.
errores

A nadie le gusta hablar de sus errores y habitual encontrase con personas que les cuesta reconocerlos. No importa tanto cuantos hayas cometido, sino cuando empieces a ponerles remedio. No temas fallar porque la posibilidad siempre está ahí, y la oportunidad de rectificar está en tu mano. Un consejo: apuesta por la planificación, el análisis de riesgo y una buena estrategia.

Un error o crisis puede ser el revulsivo que necesitabas para renovar tu empresa. Las oportunidades siempre surgen en el momento menos pensado, sólo hay que saber verlas.

Hay cientos de casos de empresas que han resurgido de sus cenizas pero al final los pilares para reconducir el camino son pocos.  Intenta combinar estos ingredientes, coge un poco de aquí y otro de allá. Verás que los resultados empiezan a cambiar.

A) Confianza, tesón y reconocimiento: creer que puedes es el primer paso. No hay que rendirse y para ello necesitas tener confianza en ti mismo y en tu equipo. La constancia es imprescindible, no intentes  hacer todo a la vez o poner soluciones rápidas e improvisadas.  Y sobre todo, mira atrás y analiza lo que ha fallado. Reconoce en qué pudiste errar porque sin autocritica volverás a repetir los mismo errores.

B) No subestimar los costes: una vez hemos reconocido los errores y estamos dispuestos a hacerles frente, es hora de hacer cuentas. Evalúa tus recursos y comienza a centrarte en presupuestos. Volver a empezar o poner remedio a los errores conlleva gastos, por ello es importante que los tengas muy en cuenta. Haz planes en función de los costes que puedes asumir y toma decisiones pausadas que no te lleven a riesgos innecesarios.

C) Una buena estrategia de crisis: es el punto de partida y el punto de finalización. Si asumes que hay cosas que pueden fallar puedes prevenir y actuar de forma certera si esto llega a suceder. Realizar un plan de crisis es imprescindible y puede ayudarte mucho. Hay decenas de planes de crisis: corporativos, medioambientales, tecnológicos, financieros… Para saber cuál de ellos te es más necesario utiliza un DAFO e identifica tus debilidades y amenazas. Las oportunidades y fortalezas te darán las claves para poner sobre el papel las pautas de actuación que debes llevar a cabo si llegas a un punto crítico. Si no  lo tienes, para, respira y ponte manos a la obra. Analizar, medir resultados y ver el contexto en que se mueve tu empresa es clave a la hora de tomar decisiones.

¿Nos cuentas tu experiencia? ¿Podemos ayudarte en algo?

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